Dar un cuarto al pregonero.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
A un fresco, un cuesco.
Ir por lana y volver trasquilado.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
No hay tonto para su provecho.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
A la vejez, cuernos de pez.
Una en el papo y otra en el saco.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Hablar hasta por los codos.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Bailar la trabajosa.
Jugar a las cartas vistas.
Remendar y dar a putas.
Dos capitanes hunden la nave.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Ávila, santos y cantos.
A flores nuevas, afeite perdido.
Apaga la luz, Mañosón!
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.