El que come y canta, pronto se atraganta.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Con pan, hasta las sopas.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Buscarle cinco pies al gato.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Maestro, El se puede comer la regla.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La esperanza es lo último que se pierde.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Si las paredes hablaran.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
A dos días buenos, cientos de duelos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Quien no arde en llamas no inflama