Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
El dinero hace al hombre entero.
Leer entre renglones.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
A confesión de parte relevo de prueba.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Quien lengua ha, a Roma va.
Colgar los guayos.
El cantar, alegra el trabajar.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
No es posible defenderse del aburrimiento
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Inflama más la comida que las musas
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Este navega con banderita de pendejo.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Una rata dentro de una tinaja.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
¿Usted qué come que adivina?
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
La risa hace buena sangre
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
En abril, va la vieja a veril.
Más vale morir de risa que de ictericia.