Cerca del rey, cerca del cadalso.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
La fantasía es necesariamente inútil
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Amor de corneta, de diana a retreta.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Al pan pan y al vino vino.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
La ambición mató al ratón.
El que va para viejo va para pendejo.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
El ojo del amo engorda el ganado.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Dos capitanes hunden el barco.
Más peligroso que chocolate crudo.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Al pan, pan. Al vino, vino.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Jugar y pasear solo por recrear.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El mirón, ¡chitón!.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Amigos pobres, amigos olvidados
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.