Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
El buen vecino, arregla el camino.
Antes di que digan.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Buey viejo, surco nuevo.
Hablar más que lora mojada.
Quien lee y escribe no pide pan.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Deja que el buey mee que descansa.
En camino largo, corto el paso.