Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Marido, comprad vino; que no lino.
Necio es quien con necios anda.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Pedir las perlas de la virgen.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Moza reidora, o puta o habladora.
Quien no se arriesga no conquista
De dientes pa'fuera.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Tras el vicio viene el lamento.
Nunca llovió que no se despejara.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Más vale despedirse que ser despedido.
La lluvia no se queda en el cielo.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
No todos lloramos el mismo día.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.