Cuidado, que el diablo es puerco.
No se envía a un muchacho a recoger miel
En camino largo, corto el paso.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Palabra de cortesano, humo vano.
Deja que el buey mee que descansa.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Andarse por las ramas.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Los vicios no necesitan maestro.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Boca abierta, dientes de oro.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Romero ahíto saca zatico.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
La ocasión asirla por el guedejón.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Trabajo empezado está medio hecho
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Poco y entre zarzas.
Moda y fortuna presto se mudan.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Despacio, que llevo prisa.