A cada pez le llega su vez.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Los enamorados, no ven a los lados.
Otros vendrán, que bueno me harán.
A la gente alegre el cielo la ayuda
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
Cada cual en su corral.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Suegra, ni de caramelo.
No hay más araña que la que teje.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
De lo perdido, lo que aparezca.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
A mala cama, buen sueño.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Al pan, pan. Al vino, vino.
La palabra es playa, el silencio oro.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Mala noche y parir hija.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Entre pitos y flautas.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
De mala sangre, malas morcillas.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Buscarle la quinta pata al gato.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
A árbol caído, todo son piedras.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.