De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
La muerte todas las medidas vierte.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
En invierno y verano la capa en la mano.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Maestre por maestre, seálo éste.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Amor de lejos, amor de pendejos.
A casa de tu tía, más no cada día.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Dichosos los ojos que te ven.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Saco de yerno, nunca es lleno.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
La distancia hace a las montañas más azules.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Bien está el pájaro en su nido.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Hormigas con ala tierra mojada.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Mal de muchos, epidemia.
A cada pez le llega su vez.
Cada cual en su corral.
No hay más araña que la que teje.