Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Escoba nueva, barre bien.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
El que canta, sus males espanta.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
De buena harina, buena masa.
Bendita la casa que a viejos sabe.
De tales devociones, tales costurones.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Juntos en las duras y en las maduras.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Voz del pueblo, voz del cielo.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
No siempre huye el que vuelve la espalda
A mal viento va esta parva.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Todavía aguas corren profundamente.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Un clavo saca a otro clavo.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
De día no veo y de noche me espulgo.
A la larga, todo se arregla.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.