Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Agua al higo, que ha llovido.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
A burra vieja, albarda nueva.
Racimo corto, vendimia larga.
Me cayó como patada en la guata.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Reyes y mujeres no agradecen.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
A buey viejo, cencerro nuevo.
la ropa son alas.
Te conozco, pajarito.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Feria de loco es el mundo todo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Dios aprieta pero no ahoga.
A creer se va a la iglesia.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
¿Queres dormir al sueño?
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Sal derramada, quimera armada.
En enero, el besugo es caballero.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Una abeja vale más que mil moscas
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.