Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
A feria vayas que más valgas.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Inflama más la comida que las musas
Casa sin hijos, higuera sin higos.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Después de el lunes viene el martes.
Esquílalas pero no las desuelles
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
De buen chaparrón, buen remojón.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Alegría amagada, candela apagada.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Ser feliz como pez en el agua
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Sol en Diciembre y nieve en Mayo, nunca buen.
La fe no tiene miedo.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
Serio como perro en bote.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Una buena campana se siente de lejos.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
El río pasado, el santo olvidado.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
De hora en hora, Dios mejora.
Quien ríe y canta su mal espanta
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.