Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Decir bien y obrar mejor.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Pan con sudor, sabe mejor.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
De lengua me como un plato.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
A quien vela, todo se le revela.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
La buena vida no quiere prisas.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
El que persevera triunfa.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
El que avisa no es traidor.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
La suerte es de quien la tiene.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
El carcelero es un prisionero más.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.