La casa, la mujer la hace o deshace.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Madurar viche.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
La suerte es de quien la tiene.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
La muerte a nadie perdona.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
El que avisa no es traidor.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Donde va el perrito, va el gatito.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Del favor nace el ingrato.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Te has puesto como un choto con dos madres.
No cortes el árbol que te da sombra.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Pan con pan comida de tontos.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Unos tanto y otros tan poco.
Amor sin plata, no dura.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Ladran, pues cabalgo.
No da, ni dice donde hay.
La esperanza es el pan de los pobres.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.