Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Donde no hay harina todo es mohína.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Ponga agua en su vino.
La fantasía es la loca de la casa
Las arrugas son la tumba del amor
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Tres estornudos, resfriado seguro.
A gran seca, gran mojada.
Santo Tomás, una y no más.
Cada mochuelo, a su olivo.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
A todo coche, le llega su sábado.
Un amigo vale cien parientes
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Madre muerta, casa deshecha.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Por la víspera se conocen las fiestas.
De noche madrugan los arrieros.
Roer siempre el mismo hueso
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
El invierno no ha pasado hasta que Abril no ha pasado.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
El miedo guarda la viña.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
El humo al suelo, agua en el cielo.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.