Pase mayo, y pase pardo.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Si no fuera por Abril, no habría año vil.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Las penas de amor las quita el licor
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Los difuntos, todos juntos.
Aire gallego, escoba del cielo.
Flores pintadas, no huelen a nada.
La barca pasa, la orilla queda
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Mujer muerte, siete a la puerta.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
Gato escaldo del agua fría huye.
Julio, lo verde y lo maduro.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
A gallo viejo gallina joven.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
El que parte y reparte toca la mejor parte