La verguenza es último que se piedre.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
La alegría es gemela
Este navega con banderita de pendejo.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
El que no arriesga, no pasa el río.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
La que no baile, de la boda se marche.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
A buen santo te encomiendas.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
El que rompe, paga.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Lo que está por pasar pasará.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
La llaga sana, la mala fama mata.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Escucha el silencio... que habla.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Cual andamos, tal medramos.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
Arca abierta al ladrón espera.