Pan con queso sabe a beso.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Todo amor tiene su gasto
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Írsele a uno el santo al cielo.
La casa esta donde el corazón.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Una palabra al oído se oye de lejos.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Robles y pinos, todos son primos.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Gallina que canta, de poner viene.
Burro empinado, por hombres es contado.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Una alegría esparce cien pesares.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Alma sin amor, flor sin olor.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Las obras, con las sobras.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado