Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El que llega tarde, no bebe caldo
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Enero mes torrendero.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El burro hablando de olotes.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ingratos hacen recatados.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
A buen santo te encomiendas.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Al mal tiempo, buena cara.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
La libertad es un pan bien cocido
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
A flores nuevas, afeite perdido.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Obras vea yo; palabras, no.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Al pez, una vez.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Reino dividido, reino perdido.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.