La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Toda desgracia es una lección.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
En casa del herrero, nunca falta un palo.
No se manda al corazón
Y vuelta la burra al trigo.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Castillo apercibido no es sorprendido.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Para San Antón, gallinita pon.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Cada mochuelo, a su olivo.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
La lima, lima a la lima.
Es puerco de la misma manada.
Hacienda de pluma, poco dura.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
A quien presta nada le resta.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Ocurre en las mejores familias.
Zapatero a tus zapatos.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.