A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Al mal paso, darle prisa.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Bailar la trabajosa.
El buey solo bien se lame.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Las penas con pan son buenas.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Cada cual a lo suyo.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Al roto, patadas y porotos.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Llámame gorrión y échame trigo.
Tranquilidad viene de tranca.
Lo que se hace de noche sale de día.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
El que no cojea, renquea.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
No gastés pólvora en chimancos.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Eso es harina de otro costal.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Bendita la casa que a viejos sabe.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Música y flores, galas de amores.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Al cobre y al estaño, mucho paño.