Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Su ladrido es peor que un mordisco
A cada paje, su ropaje.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Bollo de monja, costal de trigo.
La oración de los rectos en su gozo.
La verdad es de un solo color
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Una carreta vacía hace ruidos.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
A cántaro roto, otro al puesto.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Hay que amarrar el tamal.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Pan con pan comida de tontos.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
A cada necio agrada su porrada.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Pase mayo, y pase pardo.
A hijo malo, pan y palo.
Cada malo tiene su peor.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
El tonto ni de Dios goza.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Pan y vino y carne, a secas.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Con el marisco, nada de vino arisco.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
No se envía a un muchacho a recoger miel
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
El viejo y el horno por la boca se enciende.