Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Quien de verde se viste bonita se cree.
A buen sueño, no hay cama dura.
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
La mala costurera, larga la hebra.
Manos blancas no ofenden.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
El mundo da muchas vueltas.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Los de Morón como son, son.
Mejor solo que mal acompañao.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Que no llegue la sangre al río.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
La muerte regalos no prende.
Hambre larga, no repara en salsas.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
El tiempo es el mejor consejero
Jugar la vida al tablero.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.