A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Manos blancas no ofenden.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
A buen sueño, no hay cama dura.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
La mala costurera, larga la hebra.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El mundo da muchas vueltas.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Los de Morón como son, son.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Mejor solo que mal acompañao.
El tiempo es el mejor consejero
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Hambre larga, no repara en salsas.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Que no llegue la sangre al río.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Quien bien siembra, bien coge.
Jugar la vida al tablero.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
La muerte regalos no prende.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.