A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Chica centella gran fuego engendra.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Hablara yo para mañana.
Olla quebrada, olla comprada.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Ni agradecido ni pagao.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Los celos son el amor propio de la carne
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.