Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Hace más el que quiere que el que puede.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Quien aprisa asa, quemado come.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
La admiración alaba, el amor es mudo
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Nunca falta un culo para un bacín.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
La suerte la pintan calva.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Culo veo, culo quiero.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.