Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
De padres gatos, hijos michinos.
Juntos en las duras y en las maduras.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Darás con la cabeza en un pesebre.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Año nuevo vida nueva.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Moza dominguera no quiere lunes.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Ocio, ni para descansar.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
El que rompe, paga.
El gran pez solo se cría en gran mar.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Flaco hombre, mucho come.