Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Boca con boca se desboca.
Palabra dada, palabra sagrada.
Caballo que alcanza, pasar querría.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Por los ojos entran los antojos.
No busques pan en la cama del can.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Pascua pasada, el martes a casa.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Orejas de burro.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Real que guarda ciento, es buen real.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Lancha La no pasa en balde.
No escupas contra el viento.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cada uno es artífice de su ventura.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
No vendas el sol para comprar una bombilla.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.