Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
El frío conoce al encuero.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
No enturbies aguas que hayas de beber.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Febrero, siete capas y un sombrero.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Nadie es profeta en su propia tierra.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
El follo del santo, no hiede tanto.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Ir de capa caída.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Entre pillos anda el juego.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
Barco grande, ande o no ande.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
Mucho tocado y poco lixo.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Casa de Dios, casa de tos.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
Juramento, juro y miento.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Tres estornudos, resfriado seguro.
A heredad vieja, heredero nuevo.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.