Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
¿Fiado?. Mal recado.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Donde se pace, que no donde se nace.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
La buena uva hace buena pasa.
Beber sin comer, maña de ranas es.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
La suerte nunca da, solo presta.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Esto es pan comido.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
No es quejido, sino que jode.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
La obra alaba el maestro.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.