El que se queja, sus males aleja.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
La magnificencia prestada, es miseria.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
El que come y canta loco se levanta.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Caer para levantarse, no es caer.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Abril, deja las viñas dormir.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Al potro y al niño, con cariño.
Del precipitar nace el arrepentir.
Cada año, calzones de paño.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Bien urde quien bien trama.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Los bellos caminos no llevan lejos.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
La suerte está echada.
Mal largo, muerte al cabo.
Llave puesta, puerta abierta.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Dios da, nunca vende.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Un real de deuda, otro acarrea.
La sugestión obra.
Amistades y tejas, las más viejas.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
La mujer casta esta siempre acompañada.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.