Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El hábito no hace al monje.
El buen mosto sale al rostro.
Para todo perdido, algo agarrado.
Una obra acabada, otra empezada.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Antes de hablar, pensar.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Lo tragado es lo seguro.
No hay mal que por bien no venga.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Hay que dejar ir al mundo como va
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Año tuero, vaca y muerto.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
La fantasía es necesariamente inútil
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Amigo lejos, amigo muerto.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Yegua cansada, prado halla.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
El flojo trabaja doble.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
El amor y el reloj locos son.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Principio quieren las cosas.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.