Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Un lago se forma gota a gota.
El tiempo de Dios es perfecto.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Obra con amores y no con buenas razones.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
El amor es como el agua que no se seca.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Paga adelantada, paga viciada.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Una en el papo y otra en el saco.
Faena acabada, faena pagada.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
¡No nos mires, unete! (Transición española).