De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Es de sabios cambiar de mujer.
Hay más días que ollas.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Tiran más tetas que carretas.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Van al mismo mazo.
La intención hace la acción
Antes de criticar, mírate la cola.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Pocas palabras son mejor.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Lo comido por lo servido.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Zun de noche, se sube a un coche
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La falta de progreso significa retroceso.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Llagas viejas, tarde sanan.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
La adoración es una admiración trascendental