Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El buen mosto sale al rostro.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
No hay mal que por bien no venga.
Para todo perdido, algo agarrado.
Una obra acabada, otra empezada.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Antes de hablar, pensar.
Lo tragado es lo seguro.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Año tuero, vaca y muerto.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Hay que dejar ir al mundo como va
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La fantasía es necesariamente inútil
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Amigo lejos, amigo muerto.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Yegua cansada, prado halla.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
El amor y el reloj locos son.
El flojo trabaja doble.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera