De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
A pájaro muerto, jaula abierta.
En tiempo de campaña, apaña.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Domingo sucio, semana puerca.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
No hay moros en la costa.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Puerco no se rasca en javilla.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Mal huye quien a casa torna.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Con promesas no se cubre la mesa.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Hay de todo en la viña del Señor.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
El día nunca retrocede de nuevo.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Que con su pan se lo coman.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Agua de Duero, caldo de pollos.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Copas son triunfos.
Donde uno piensa, otro sueña.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Vencer no es vergonzoso
Aguja que doble, para sastre pobre.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.