A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Hay desgracias con suerte.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
A la fortuna, por los cuernos.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Hablando nos entendemos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Calles mojadas, cajón seco.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Es como llevar leña para el monte.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Suerte, y al toro.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
El gañán y el gallo, de un año.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Vino y pan andar te harán.
El papel que se rompa él.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Guerra avisada no mata soldado.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Marido, comprad vino; que no lino.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.