El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Escucha el silencio... que habla.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Vida sin amor, años sin verano
Por la víspera se conocen las fiestas.
Bien está lo que bien acaba.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
La suerte de la fea, la bella la desea.
¿De que vas, Santo Tomas?
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Antes di que digan.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Del monte sale, con que se arde.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Untar la carreta para que no chirrié.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Buen moro, o mierda u oro.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.