Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
A buen bocado, buen grito.
Quien sube como palma baja como coco.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Al roble no le dobles.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Con buenos modos se consigue todo
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Alegría, belleza cría.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Tras el vicio viene el lamento.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Alabar y callar para medrar.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.