Al nopal lo van a ver solo cuando tiene tunas.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Pascua pasada, el martes a casa.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
No gastes pólvora en gallinazos.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Calumnia, que algo queda.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Miren quién habló, que la casa honró.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Reniego de plática que acaban en daca.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Burlas suaves traen burlas graves.
Amigo de todos, loco con todos
Peso y medida, alma perdida.
El que se queja, sus males aleja.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Alza en Mayo y bina en Junio, cogerás poca paja y grano ninguno.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.