él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
De higos a brevas, larga las lleva.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Qué es una raya más para el tigre.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Por las vísperas se conocen los santos.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Madre muerta, casa deshecha.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Entre bueyes no hay cornadas.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
No es bueno huir en zancos.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
El hambre es una fea bestia
Si quieres que te siga el perro dale pan
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Buena vida, padre y madre olvida.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Carta echada, no puede ser retirada.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Dos fuentes, dos ríos.
Matar dos pájaros con una piedra.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Solo como Adán en el día de la madre
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
La noche es capa de pecadores.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.