Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Más peligroso que mono con navaja.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
El tiempo lo arregla todo
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Nunca te duermas en los laureles.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
La flor de enero, no llega al frutero.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Primer día de Agosto, primer día de invierno.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
No hay mayor tontería que reñir.
La muerte hace reflexionar.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
pajero como tenedor de oveja.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Ama como el lobo ama a la oveja
Un momento puede hacernos infelices para siempre
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Hacer algo de cayetano.
Un clavo saca a otro clavo.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Cual el tiempo, tal el tiento.
La casa caída, el corral agrandado.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.