Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
En San Antón, calabazas al sol.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Nunca es mal año, por mucho trigo.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Si truena es porque va a llover.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
El mono sabe el palo al que trepa.
A chica boca, chica sopa.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Más duro que sancocho de pata.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Adonde no te llaman, no vayas.
Aguas de Abril, vengan mil.
Todas las cosas pasan como el viento.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Al loco y al fraile, aire.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
La práctica hace al maestro.
Viento del solano, agua en la mano.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
El mono vestido de seda mono se queda
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Estas son de mi rodada.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
Calva buena, luna llena.
Estar armado hasta los dientes
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
De día no veo y de noche me espulgo.
Un asno siempre da las gracias con una coz.