En arca abierta, el justo peca.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
De ensalada, dos bocados y dejada.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Come santos, caga diablos.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
A lo hecho, pecho.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Lo de balde es caro.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
El vino con el amigo.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Cada burro apechuga con su carga.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Los mejores consejos, en los más viejos.
No hay moros en la costa.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
En camino largo, corto el paso.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Obra acabada, maestro al pozo.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.