Después del relámpago viene el trueno.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
La ocasión asirla por el guedejón.
Date a deseo y olerás a poleo.
Casa hecha, sepultura abierta.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Contra gustos no hay nada escrito.
Nunca olvides tu casa.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
El que bien vive, harto letrado es.
Susto meado mejor que sangrado.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Vive y deja vivir.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
En largos caminos se conocen los amigos.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Juramento, juro y miento.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
La medicina cura, la naturaleza sana.