Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Casa hecha, sepultura abierta.
Date a deseo y olerás a poleo.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
La ocasión asirla por el guedejón.
Después del relámpago viene el trueno.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Nunca olvides tu casa.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El que bien vive, harto letrado es.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Susto meado mejor que sangrado.
Vive y deja vivir.
En largos caminos se conocen los amigos.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.