Es mejor pecar poco que confesar mucho
No cortes el árbol que te da sombra.
Cebada granada, a ocho días segada.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Las mujeres quieren ser rogadas.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Eso es regar fuera del tiesto.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Quien bien siembra, bien coge.
Si las paredes hablaran.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Pobreza, víspera de vileza.
De perdidas al río.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Echando a perder se aprende.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Antes de criticar, mírate la cola.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Más groso que el Guelpa.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Frijoles con coles, pedos a montones.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Tras el vicio viene el lamento.
Moza reidora, o puta o habladora.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Esperanza que consuela, que no muera.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Quien empiece el juego que siga con él
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.