Los toros se ven mejor desde la barrera.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
La arruga es viejera, la cana embustera.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Aún no asamos y ya pringamos.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Cuentas claras, amistades largas.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
No todo el que chifla es arriero.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
La mala paga , aunque sea en paja.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Ponerle el cascabel al gato.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Del lunes la luna es buena.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Buen moro, o mierda u oro.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Faena acabada, faena pagada.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Más perdido que Adán el día de la madre.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve