Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
A cama chica, echarse en medio.
Trabajo empezado está medio hecho
Andar el tiempo y vernos hemos.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Aún no asamos y ya pringamos.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Cuentas claras, amistades largas.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
La mala paga , aunque sea en paja.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
No todo el que chifla es arriero.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Ponerle el cascabel al gato.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Del lunes la luna es buena.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Buen moro, o mierda u oro.
Más perdido que Adán el día de la madre.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.