Pedir es lícito, responder es cortesía.
Por mucho pan nunca es mal año.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Saber de pobre no vale un duro
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Lo que es igual, no es trampa.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Los enamorados, no ven a los lados.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Dar una de cal y otra de arena.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
El amor entiende todos los idiomas
Después del gusto, que venga el susto.
Mientras dura, vida y dulzura.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Oír es precioso para el que escucha.
El cebo es el que engaña, no la caña.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Ley puesta, trampa hecha.
Llegar al humo de las velas.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Putas y frailes andan a pares.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Poca hiel corrompe mucha miel.
El joven armado y el viejo arrugado.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.