Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Moza reidora, o puta o habladora.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Quien empiece el juego que siga con él
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Los amantes que se pelean, se adoran
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
¿Fiado?. Mal recado.
La gota que derramó el vaso de agua.
Juego y paseo, solo para recreo.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Junta de cuatro, junta del diablo.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Faldas largas, algo ocultan.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Gran mal padece quien amores atiende.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Boñigas hacen espigas.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Amistades y tejas, las más viejas.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Quien se duerme, no pesca peces.
Al catarro, con el jarro.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Son nones y no llegan a tres.
Al pez, una vez.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Hay mejores peces en el mar de los que se hayan podido pescar hasta ahora.
Por lo demás, paciencia y barajar.