Poca hiel corrompe mucha miel.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Un deber fácil no es un deber
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Habló de putas "La Tacones".
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
No todo el que trae levita es persona principal
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
A braga rota, compañón sano.
Amigo lejos, amigo muerto.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Necio es quien con necios anda.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Cual andamos, tal medramos.
A gran chatera, gran pechera.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
El que nace capacho, muere serón.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.