Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Los de Morón como son, son.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Un deber fácil no es un deber
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Es mejor empezar en la noche que no empezar.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
No todo el que trae levita es persona principal
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Habló de putas "La Tacones".
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Amigo lejos, amigo muerto.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
A braga rota, compañón sano.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Necio es quien con necios anda.
Cual andamos, tal medramos.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
El que nace capacho, muere serón.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
A gran chatera, gran pechera.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.