Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Come y bebe, que la vida es breve.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Buenas cartas a veces pierden.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Cada cual en su corral.
Quien solo vive, solo muere.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Las novedades son la sal de la vida.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
De los escarmentados nacen los avisados.
Hacerle a uno la pascua.
Calles y callejas tienen orejas.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Sabio en latín y tonto en castellano.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
No hay mano que pueda para el tiempo
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Burro suelto del amo se ríe.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Hablar en plata blanca.
El día nunca retrocede de nuevo.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Pueblo chiquito, campana grande.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
A gran arroyo, pasar postrero.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.